1.– Amasar todo junto hasta conseguir un buen amasado.
El tiempo será más prolongado de lo normal cuando la harina de maíz sea
gruesa para que de esta forma se pueda hidratar.
2.– Dividir piezas de 400 g y bolear. Reposar la bola
durante 15 minutos.
3.– Aplastar colocando el cierre hacia arriba. (Foto 1)
4.– Fermentar hasta conseguir un poco más del doble de
su volumen inicial. (Foto 2)
5.– Tallar en forma de cruz y hornear con vapor a una
temperatura de 190º C durante 35 minutos. (Foto 3)